lunes, 25 de mayo de 2009

La mentira

(imagen cuadro sorolla, by google images)

A veces la mañana es traicionera
y viene con preguntas que a desgarro
se clavan en el pecho como agujas
abriendo las heridas que cerraron.

A veces las respuestas son tan simples
que duelen con tratar de pronunciarlas
y se hacen en la punta de la lengua
recuerdos de naufragios y de llagas.

Por eso la mentira a veces sana
dolores que del fuego fueron leña.

A veces tan fácil de pronunciarse,
tan buena, tan cuitada y tan resuelta
que ciegos respondemos cualquier cosa
por no hacer de la vida una contienda.

1 comentario:

Ladrón de Guevara dijo...

Me ha gustado tu poema de hoy. Quizá más cuidado y reflexivo que otros (No con esto digo que los otros no me gusten, porque son ejemplo para otros).

Gracias por tus poemas de lunes.