miércoles, 21 de abril de 2010

AIRES DE CAMBIO


A veces el viento gira en contra sin saber como ha ocurrido.

El viaje parece tranquilo, el viento sopla de cara y una suave brisa acaricia el rostro. Todo invita al preludio de un festivo en calma. Pero las cosas cambian en el momento más inesperado. A lo lejos una nube pequeña empieza a oscurecer el horizonte. Durante unos minutos te planteas si dejar pasar la amenaza o seguir adelante el viaje, pero la tranquilidad a veces es mala consejera y al oído te susurra que lo dejes pasar.

Y lo dejas pasar.

Cuando abres los ojos la tormenta ya esta encima. El viento sopla fuerte y los rayos anuncian la inminente descarga. En medio del pavor inicial te preguntas en que momento ignoraste las primeras señales de aviso. Y recuerdas el calor y la brisa en el rostro.

Llegado este momento no queda más que recoger velas, y esperar que la furia amaine sin llevarte con ella por delante.

1 comentario:

Ladrón de Guevara dijo...

Una imagen impactante y preciosa. Cuídate.